El regulador chileno de telecomunicaciones, Subtel, anunció esta semana planes para ampliar la competencia en servicios satelitales en Chile e incorporar nuevas bandas para mejorar la conectividad.
La Subtel -Subsecretaría de Telecomunicaciones del país- publicó una modificación a la norma técnica que regula el servicio fijo satelital, incorporando nuevas bandas de frecuencia para su operación en el país.
Esto significa que además de bandas establecidas como Ku y Ka para el servicio satelital, el fallo se ha ampliado para incorporar nuevos rangos de frecuencia que incluyen la banda W (que va de 75 a 110GHz). En los próximos días Subtel dice que publicará planes para incorporar la banda V (40 a 75GHz).
En la práctica, esto permitirá ampliar la capacidad de las redes satelitales, mejorar la transmisión de datos y fortalecer la conectividad satelital, especialmente en áreas remotas y rurales o con menor acceso a infraestructuras terrestres como la fibra óptica o 5G.
La Subtel afirma que este cambio también forma parte de su agenda encaminada a facilitar el despliegue de infraestructura y acelerar la adopción de nuevas tecnologías, particularmente en zonas rurales y remotas, con el objetivo de promover inversiones que mejoren la calidad de las redes y, por ende, la calidad de vida de las personas.
La medida se aplica con carácter general a todos los operadores y empresas de servicios de internet satelital que ya operan en Chile -incluidas Starlink y HughesNet-, así como a nuevas empresas que puedan incorporarse al mercado en el futuro. La esperanza es que la sentencia actualizada atraiga más inversiones y fortalezca el marco regulatorio haciéndolo más moderno y competitivo.
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, explica que con más espectro radioeléctrico “los servicios satelitales pueden operar de forma más eficiente, soportar un mayor volumen de tráfico y ofrecer mejores servicios a las personas”. Esto se reflejará, dice, “en conexiones más estables, mayor velocidad y menor tiempo de respuesta de la red, además de una conectividad más resiliente ante emergencias o interrupciones, complementando la infraestructura de telecomunicaciones que ya existe en Chile, especialmente para zonas aisladas y rurales”.





